ANTECEDENTES

 

La figura de Curador Urbano surge en nuestra legislación en el artículo 49 del Decreto 2150 de 1995, el cual establecía, entre otras cosas que “a partir de los 6 meses siguientes a la vigencia de este decreto, los municipios y distritos con población superior a 100.000 habitantes deberán encargar la expedición de licencias de urbanización y construcción a curadores urbanos, quienes estarán obligados a dar fe acerca del cumplimiento de las normas vigentes aplicables en cada caso particular y concreto.

Este Artículo así como todas las disposiciones inherentes a esta figura contenidas en el citado Decreto fueron modificadas por la Ley 388 de 1997 en su artículo 101, y reglamentadas por el Decreto 1052 de 1998. Este artículo de la ley 388 de 1997 fue también posteriormente modificado por el artículo 9 de la Ley 810 de 2003, extendiendo la posibilidad de establecer la figura a todos los municipios del país, sin límite de habitantes.
Con posterioridad, el Decreto 1052 de 1998 es sustituido casi en su totalidad por el Decreto 1600 de 2005, éste a su vez por el Decreto Nacional 564 de 2006, para llegar al Decreto 1469 de 2010, hoy compilado en el Decreto Nacional 1077 de 2015.

“Por el cual se reglamentan las disposiciones relativas a las licencias urbanísticas; al reconocimiento de edificaciones; a la función pública que desempeñan los curadores urbanos y se expiden otras disposiciones”, el cual, en su artículo 3º., determina que el estudio, trámite y expedición de las licencias de urbanización, parcelación, subdivisión, y construcción corresponde a los curadores urbanos en aquellos municipios y distritos que cuenten con la figura.
Es así como la ciudad de Medellín la ha adoptado y cuenta con cuatro (4) Curadores Urbanos.